Tiene que encajar en tu semana
Tus horarios, las comidas que puedes hacer, el material que tienes, las lesiones y los días disponibles importan. Un plan puede quedar muy bonito sobre el papel y ser imposible de mantener cuando llega el lunes.
Antes de preparar una dieta o un entrenamiento necesito saber qué puedes hacer, cómo entrenas, qué te cuesta mantener y qué limitaciones tenemos. A partir de ahí preparo una base y la reviso según tu evolución.

Soy Fran Osés. Mi trabajo consiste en preparar una estrategia que puedas llevar, comprobar cómo respondes y corregirla cuando haga falta. Para eso necesito que me cuentes lo que ocurre de verdad durante la semana, que registres el entrenamiento y que no intentemos arreglar cada altibajo cambiándolo todo.
He vivido el culturismo desde dentro y también trabajo con personas que solo quieren verse mejor, ganar fuerza, reducir grasa o recuperar una rutina que puedan mantener. No todo el mundo necesita entrenar ni comer como si fuera a competir.

Las herramientas de la web sirven para resolver dudas y hacer cambios pequeños. Las decisiones importantes siguen dependiendo de lo que ocurra con tu evolución.
Tus horarios, las comidas que puedes hacer, el material que tienes, las lesiones y los días disponibles importan. Un plan puede quedar muy bonito sobre el papel y ser imposible de mantener cuando llega el lunes.
Registramos ejercicios, cargas, repeticiones y sensaciones. Así puedo comprobar si estás avanzando, si una serie se ha quedado corta o si llevas varias semanas sin conseguir progresar.
No valoro tu evolución únicamente por lo que marca la báscula. Comparo el peso medio de cada semana, las fotos, las medidas, el rendimiento, el hambre, el sueño, la digestión y cómo has podido cumplir el plan.
Una semana con más estrés, menos sueño o varias comidas fuera puede alterar el peso y el rendimiento. Primero vemos qué ha ocurrido y si se repite. Después modifico solo lo que de verdad lo necesita.

Reviso tu objetivo, experiencia, horarios, material disponible, lesiones, preferencias, digestión, antecedentes y disponibilidad. Dos personas pueden querer perder grasa y necesitar una estrategia completamente distinta.
También necesito saber qué has probado antes, qué te ha funcionado y qué te ha hecho abandonar. Eso evita repetir errores y permite empezar con una propuesta que tenga sentido para ti.
Comparo el peso medio de la semana con el de las semanas anteriores y lo acompaño de fotos, medidas, rendimiento, hambre, sueño, digestión y nivel de cumplimiento. A veces habrá que ajustar. Otras veces, lo mejor será no tocar nada y dejar que el trabajo siga haciendo efecto.
Cuando cambio algo, procuro que sea fácil saber si ha funcionado. Por eso prefiero modificar pocas variables y darles tiempo antes de volver a intervenir.


He pasado por etapas de ganancia, definiciones, preparaciones y competición. Esa experiencia me ayuda a entender lo que se siente cuando el hambre aumenta, el rendimiento cae o la cabeza empieza a pedir cambios antes de tiempo.
Pero una asesoría no consiste en copiar lo que haría un competidor. La exigencia, el volumen de entrenamiento y la dieta tienen que estar a la altura de tu objetivo y de la vida que llevas.
Necesito que registres lo que haces, que seas sincero cuando algo no sale y que mantengamos una comunicación constante. No hace falta cumplir cada día al milímetro, pero sí aportar información suficiente para que los ajustes no se hagan a ciegas.

Equivalencias, ajuste de comidas, guías y una biblioteca de ejercicios para consultar durante la semana.