Controlar una repetición significa mantener la posición, el recorrido y la tensión. No significa contar diez segundos en cada fase.
Un tempo exageradamente lento puede obligarte a bajar mucho la carga y cambiar el ejercicio sin aportar una ventaja que justifique hacerlo.
Como referencia, controla la bajada, evita rebotes que no estén pautados y empuja con intención en la subida. Aunque quieras mover rápido, la velocidad caerá cuando la serie se ponga dura.
El tempo debe mejorar la repetición. No debería utilizarse para disfrazar una carga mal elegida ni para convertir cada serie en una prueba de sufrimiento.
