La mejor comida preentreno es la que te deja entrenar con energía, sin pesadez y sin llegar con un hambre que te distraiga.

Cuanto menos tiempo haya entre la comida y la sesión, más sencilla suele funcionar: menos volumen, menos grasa y menos fibra si estas te dan problemas.

Si entrenas a primera hora y la comida sólida no entra, no tiene sentido forzarla por cumplir una norma. Una ingesta pequeña o una bebida intraentreno bien planteada puede encajar mucho mejor.

Copiar el preentreno de otra persona sirve de poco. Lo que interesa es que esa comida funcione dentro de tu horario, tu tolerancia y el resto de tu día.