Preguntar si es mejor entrenar pesado o ligero deja fuera media respuesta. La carga tiene que encajar con el ejercicio, el objetivo y tu capacidad para ejecutarlo bien.

Las cargas altas son más específicas para ganar fuerza máxima. Las moderadas suelen dar una buena relación entre repeticiones, tiempo, control y fatiga.

Las cargas ligeras también pueden estimular, sobre todo cuando una articulación limita, quieres controlar más el recorrido o la máquina mantiene bien la tensión. El problema aparece cuando la serie se hace tan larga que te limita antes el malestar general que el músculo objetivo.

El rango útil será aquel en el que puedas acercarte al fallo, mantener la técnica y progresar sin que el ejercicio se convierta en otra cosa.